uno sólo conserva lo que no amarra









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lunes, 5 de septiembre de 2016

lo amado, amado está-

entre la tierra y los astros hay un vacío/
le ponen nombre/ naves/ astronautas/
pero entre mis zapatos y venus/
no hay árboles/ ni furias/ ni fuentes/ ni centauros
ni ríos/ ni flores/ hay pajaritos que
vuelan más cerca de mí que del cielo/ y
tienen una ventana alta/
y desde esa ventana
miran la tierra y pasan/ como una tarde incomprendida/
y se hunden a los pies del cielo/
 ese vacío sería una libertad si fuéramos libres/
pero nosotros miramos con miedo el camino que pasa/
preguntamos a qué otro infierno conducirá/
preferimos infierno en mano a cien volando/
y la libertad se convierte en un dolor del cuerpo/
como palabra no decida/
y que no hay que decir/
y cada gente es como un astro/
vuela al otro lado del vacío/
solamente algunos pajaritos
hacen señales entre nosotros/ cada tanto/
¡iarjuuuuiiiiiiieeeeeeeejaaaaaaaaaaaaaaaaay!/
¡pequeñez reina!/ dolor que crecés
a cien mil mezquindades por segundo!/
¿asco del mundo y belleza del mundo!/
¡ché!/ contemporaneidad/ oí!
¡que nadie suba en lo que sea a venus!/
¡haya vacío entre nosotros!/
¡vague la almita en su vagar!/ ¡nadie toque este deseo de ser todos!/
¡o todos pongan la mano allí!


J. G.