uno sólo conserva lo que no amarra









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domingo, 28 de junio de 2015

 En estos días,
éstas noches
he construido muchas, muchas hipótesis
sobre el hombre
y su capacidad de interpretar y decir
y nombrar
sobre el tiempo y su espacio
los gestos, el amor.
Me armé de coraje y crucé puentes
todavía indescifrables para mí.
Construí silencios
que me dejaron gusto
a lo que ya no puedo decir.

Dejé de escuchar
aquello que no se elige
o se menciona
aquello que sucede
más allá del arrumaco,
la caricia.
Para mi todo era hamaca
para vos, el salto
lejos,
la distancia.

En ésta noche
no para de gotear
y te escucho en la caída.
Y yo que hasta hace un rato
estaba meciéndome
detuve el vaivén
con tu golpe.

Para poder verte
tenía que llover.
Y ésta noche
llovió.

Mr


miércoles, 17 de junio de 2015

Íbamos a estar siempre. 
¿Lo recuerdas? 
Bromeábamos con que seríamos aquellos amigos de todas las edades: las del juego desaforado, las del amor último y primero, las de la lectura sin horas, la música alta y baja, las de la serenidad, del distanciamiento del mundo y del reposo. 
¿Y ahora? ¿Cómo haré para ser lo que soy? ¿Cómo podré volver a estar alguna vez en calma? ¿Cómo haré para ser sin serte? 
La muerte ni siquiera espera, lo sabíamos. 
Y qué saber más inútil aquel que era de a dos y que ahora es de uno solo.

Carlos Skliar

miércoles, 10 de junio de 2015

¿Y si Dios fuera mujer?

¿y si dios fuera mujer?

pregunta juan sin inmutarse


vaya vaya si dios fuera mujer

es posible que agnósticos y ateos

no dijéramos no con la cabeza

y dijéramos sí con las entrañas


tal vez nos acercáramos a su divina

desnudez

para besar sus pies no de bronce

su pubis no de piedra

sus pechos no de mármol

sus labios no de yeso


si dios fuera mujer la abrazaríamos

para arrancarla de su lontananza

y no habría que jurar

hasta que la muerte nos separe

ya que sería inmortal por antonomasia

y en vez de transmitirnos sida o pánico

nos contagiaría su inmortalidad


si dios fuera mujer no se instalaría

lejana en el reino de los cielos

sino que nos aguardaría en el zaguán del

infierno

con sus brazos no cerrados

su rosa no de plástico

y su amor no de ángeles


ay dios mío dios mío

si hasta siempre y desde siempre

fueras una mujer

qué lindo escándalo sería

qué venturosa espléndida imposible

prodigiosa blasfemia.


Mario Benedetti

Juan Gelman



Hoy llueve mucho, mucho,

y pareciera que están lavando el mundo

mi vecino de al lado mira la lluvia

y piensa escribir una carta de amor/

una carta a la mujer que vive con él

y le cocina y le lava la ropa y hace el amor con él

y se parece a su sombra/

mi vecino nunca le dice palabras de amor a la

mujer/

entra a la casa por la ventana y no por la puerta/

por una puerta se entra a muchos sitios/

al trabajo, al cuartel, a la cárcel,

a todos los edificios del mundo/ pero no al mundo/

ni a una mujer/ni al alma/

es decir/a ese cajón o nave o lluvia que llamamos así/

como hoy/que llueve mucho/

y me cuesta escribir la palabra amor/

porque el amor es una cosa y la palabra amor es otra cosa/

y sólo el alma sabe dónde las dos se encuentran/

y cuándo/y cómo/

pero el alma qué puede explicar/

por eso mi vecino tiene tormentas en la boca/

palabras que naufragan/

palabras que no saben que hay sol porque nacen y

mueren la misma noche en que amó/

y dejan cartas en el pensamiento que él nunca

escribirá/

como el silencio que hay entre dos rosas/

o como yo/que escribo palabras para volver

a mi vecino que mira la lluvia/

a la lluvia/

a mi corazón desterrado/




Juan Gelman

martes, 9 de junio de 2015

De muchas verdades que dice Clarita

Cuando un amigo se enamora,

Uno se alegra un poco.

Pero en el fondo

No tan fondo

Pocas cosas son tan tristes como la nueva repartición del tiempo

La risa que se raciona

Las noches lejos

Los secretos que ya casi no se guardan

La intimidad ultrajada

Y hasta la culpa

de sentirse una egoísta

Es que a veces

El que se enamora cambia

Y eso

no es tan hermoso como dicen.


Clarita