Esa caricia
no
te
toca,
te llega al alma pero
no
te
toca.
No tantea, no palpa, no amasa.
Y si te nombra,
esa caricia,
no
te
toca.
Y si se acerca
no
te
roza,
no
llega,
no puede pasar el límite.
Esa caricia no puede,
no
quiere.
La caricia
no
acaricia.
No hay espacio
entre esa mano y tu cuerpo porque
no
hay
caricia.
Y si hay espacio, igual
no
hay
nada.
Mr
uno sólo conserva lo que no amarra
.
sábado, 4 de octubre de 2014
viernes, 5 de septiembre de 2014
miércoles, 3 de septiembre de 2014
Mujer, mujer
que miras y no ves
qué cegada está esta noche,
qué obstruido está el camino,
te asombras del silencio,
pero no sientes tristeza.
Mujer, mujer
tú que fías a la distancia
esta cercana lejanía
sin mancillar la ilusión,
cuando entreabras tus ojos dulces e inocentes
cuando tu boca se humedezca del sabor de lo real
¿a dónde irá esta magia? ¿dónde se disipara tu luz?
Mr
que miras y no ves
qué cegada está esta noche,
qué obstruido está el camino,
te asombras del silencio,
pero no sientes tristeza.
Mujer, mujer
tú que fías a la distancia
esta cercana lejanía
sin mancillar la ilusión,
cuando entreabras tus ojos dulces e inocentes
cuando tu boca se humedezca del sabor de lo real
¿a dónde irá esta magia? ¿dónde se disipara tu luz?
Mr
sábado, 30 de agosto de 2014
Caminos del espejo
I
Y sobre todo mirar con inocencia. Como si no pasara nada, lo cual es cierto.
II
Pero a ti quiero mirarte hasta que tu rostro se aleje de mi miedo como un pájaro del borde
filoso de la noche.
III
Como una niña de tiza rosada en un muro muy viejo súbitamente borrada por la lluvia.
IV
Como cuando se abre una flor y revela el corazón que no tiene.
V
Todos los gestos de mi cuerpo y de mi voz para hacer de mí la ofrenda, el ramo que abandona
el viento en el umbral.
VI
Cubre la memoria de tu cara con la máscara de la que serás y asusta a la niña que fuiste.
VII
La noche de los dos se dispersó con la niebla. Es la estación de los alimentos fríos.
VIII
Y la sed, mi memoria es de la sed, yo abajo, en el fondo, en el pozo, yo bebía, recuerdo.
IX
Caer como un animal herido en el lugar que iba a ser de revelaciones.
X
Como quien no quiere la cosa. Ninguna cosa. Boca cosida. Párpados cosidos. Me olvidé.
Adentro el viento. Todo cerrado y el viento adentro.
XI
Al negro sol del silencio las palabras se doraban.
XII
Pero el silencio es cierto. Por eso escribo. Estoy sola y escribo. No, no estoy sola.
Hay alguien aquí que tiembla.
XIII
Aun si digo sol y luna y estrella me refiero a cosas que me suceden. ¿Y qué deseaba yo?
Deseaba un silencio perfecto.
Por eso hablo.
XIV
La noche tiene la forma de un grito de lobo.
XV
Delicia de perderse en la imagen presentida. Yo me levanté de mi cadáver, yo fui en busca de quien soy.
Peregrina de mí, he ido hacia la que duerme en un país al viento.
A. Pizarnik
martes, 19 de agosto de 2014
si te tienta olvidar, algo más pasará
Si te cuesta pensar
si nos ves un color, algo más pasará
Si yo te cuento mis terrores
no te asustaré
si me demoro en mis temblores
tarde llegaré
Algo más pasará, algo más hablará
algo más callará
Si me llego a animar
a cantar con amor, algo más cantará
algo más
Si yo te entrego mis tesoros
poco te daré
no todo lo que brilla es oro
y algo he de esconder.
Algo más va a pasar, algo más
De cada margarita un no me quiero deshojé
será respuesta a aquella carta escrita
que nunca mandé
Algo más pasará.
miércoles, 13 de agosto de 2014
ÉPICA
Me duele esta ciudad,
me duele esta ciudad cuyo progreso se me viene encima
como un muerto invencible,
como las espaldas de la eternidad dormida sobre cada una de mis pre-[guntas.
Me duelen todos ustedes que tienen por hombro izquierdo una lágrima,
ese llanto es una aventura fatigada,
una mala razón para exhibir las mejillas.
En estas palabras hay un poco de polvo egipcio,
hay unas cuantas vendas, hay un olor de pirámides adormecidas en el al-[godón del pasado,
y hay también esa nostalgia que nos invade en ciertas tardes,
cuando la lluvia se enreda en nuestro corazón como los cabellos húmedos [y largos
de una mujer desconocida.
Estuve atento a la edificación de los templos, al trazo de las grandes ave-[nidas,
a la proclamación de los hospitales, a la frase secreta de los enfermos,
vi morir los antiguos guerreros,
sentí cómo ardían los ángeles por el olor a vuelo quemado.
Me duele, pues, esta convocatoria inofensiva, esta novia de blanco,
esta mirada que cruzo con mi madre muerta,
esta espina que corre por la voz, estas ganas de reír y llorar a mansalva,
y el trabajo de ustedes, los constructores de la nueva ciudad,
los sacerdotes de las nuevas costumbres, los muertos del futuro.
Me duele la pulcritud inútil, la voluntad académica,
la cortesía de los ciegos,
la caricia torva como una virgen insatisfecha.
Mirad las excavaciones de la noche,
escuchen a Lázaro conversando con sus sepultureros, mostrándoles su a-[nillo de compromiso con la Divinidad.
Vean a Lázaro en el restaurant y en el tranvía,
en el ataúd y en el puente, en el animal y en su plato de carne.
Sí, me duele este atardecer,
esta boca de sol y de verano.
José Carlos Becerra, 'Relación de los hechos' (1967)
me duele esta ciudad cuyo progreso se me viene encima
como un muerto invencible,
como las espaldas de la eternidad dormida sobre cada una de mis pre-[guntas.
Me duelen todos ustedes que tienen por hombro izquierdo una lágrima,
ese llanto es una aventura fatigada,
una mala razón para exhibir las mejillas.
En estas palabras hay un poco de polvo egipcio,
hay unas cuantas vendas, hay un olor de pirámides adormecidas en el al-[godón del pasado,
y hay también esa nostalgia que nos invade en ciertas tardes,
cuando la lluvia se enreda en nuestro corazón como los cabellos húmedos [y largos
de una mujer desconocida.
Estuve atento a la edificación de los templos, al trazo de las grandes ave-[nidas,
a la proclamación de los hospitales, a la frase secreta de los enfermos,
vi morir los antiguos guerreros,
sentí cómo ardían los ángeles por el olor a vuelo quemado.
Me duele, pues, esta convocatoria inofensiva, esta novia de blanco,
esta mirada que cruzo con mi madre muerta,
esta espina que corre por la voz, estas ganas de reír y llorar a mansalva,
y el trabajo de ustedes, los constructores de la nueva ciudad,
los sacerdotes de las nuevas costumbres, los muertos del futuro.
Me duele la pulcritud inútil, la voluntad académica,
la cortesía de los ciegos,
la caricia torva como una virgen insatisfecha.
Mirad las excavaciones de la noche,
escuchen a Lázaro conversando con sus sepultureros, mostrándoles su a-[nillo de compromiso con la Divinidad.
Vean a Lázaro en el restaurant y en el tranvía,
en el ataúd y en el puente, en el animal y en su plato de carne.
Sí, me duele este atardecer,
esta boca de sol y de verano.
José Carlos Becerra, 'Relación de los hechos' (1967)
martes, 12 de agosto de 2014
jueves, 31 de julio de 2014
¿Quieres que transcriba algún poema aquí?
Gracias por no esperar mi respuesta. Me gustó mucho que transcribas y más me gustó leerte. Me gusta el nombre de tu amigo Irving. Me gustan tus escritos que para mi son como cartas. Me gusta seleccionar parte de ellas, y llevármelas, quién sabe a donde. Me gustaría poder escribirte todo lo que pienso cuando leo, o las asociaciones libres que voy creando. No sé, no se me da tan bien lo de escribir pero cuando te leo es como si fuera respondiendo cosas en mi mente. Ya voy a ampliar mis fronteras.
Tengo un poco de miedo de escribirte todavía, (aunque ya lo estaba haciendo) me voy a quedar con esto. Buenas noches.
miércoles, 23 de julio de 2014
jueves, 17 de julio de 2014
viernes, 4 de julio de 2014
No reniego de mi naturaleza, no reniego de mis elecciones, de todos modos he sido una afortunada.
Muchas veces en el dolor se encuentran los placeres más profundos,las verdades más complejas,la felicidad más certera.
Tan absurdo y fugaz es nuestro paso por el mundo, que sólo me deja tranquila el saber que he sido auténtica, que he logrado ser lo más parecido a mí misma que he podido. F.K.
Muchas veces en el dolor se encuentran los placeres más profundos,las verdades más complejas,la felicidad más certera.
Tan absurdo y fugaz es nuestro paso por el mundo, que sólo me deja tranquila el saber que he sido auténtica, que he logrado ser lo más parecido a mí misma que he podido. F.K.
lunes, 30 de junio de 2014
domingo, 29 de junio de 2014
Mis líneas las leía una sola persona, y así será por siempre.
Esta ternura,
tan amarga de esperar,
tan urgente de dar.
Ingenua como ninguna, ésta, mi ternura.
Sin hueco en que posar
golpea,
quiere entrar.
Mr
tan amarga de esperar,
tan urgente de dar.
Ingenua como ninguna, ésta, mi ternura.
Sin hueco en que posar
golpea,
quiere entrar.
Mr
Inestabilidad
Quiero encontrarte en ese vaivén, entre la nada y lo todo.
Entre la espera, la ausencia y ese beso por mi espalda.
Ya no más en los anhelos.
Te quiero en el recuerdo, en lo táctil.
Volátil pero tangible. Amable y caprichoso.
Sin excusas ni promesas,
quiero atinarte.
Sin miedos ni certezas,
quiero atinarte.
Sin miedos ni certezas,
quiero hamacarme.
Mr
miércoles, 11 de junio de 2014
domingo, 8 de junio de 2014
Necesito un cuento, y tengo mucha hambre.
3
sólo la sed
el silencio
ningún encuentro
cuídate de mí amor mío
cuídate de la silenciosa en el desierto
de la viajera con el vaso vacío
y de la sombra de su sombra
4
Ahora bien:
Quién dejará de hundir su mano en busca
del tributo para la pequeña olvidada. El frío
pagará. Pagará el viento. La lluvia pagará.
Pagará el trueno.
5
por un minuto de vida breve
única de ojos abiertos
por un minuto de ver
en el cerebro flores pequeñas
danzando como palabras en la boca de un mudo
6
ella se desnuda en el paraíso
de su memoria
ella desconoce el feroz destino
de sus visiones
ella tiene miedo de no saber nombrar
lo que no existe
7
Salta con la camisa en llamas
de estrella a estrella,
de sombra en sombra.
Muere de muerte lejana
la que ama al viento.
8
Memoria iluminada, galería donde vaga
la sombra de lo que espero. No es verdad
que vendrá. No es verdad que no vendrá.
Alejandra P.
sólo la sed
el silencio
ningún encuentro
cuídate de mí amor mío
cuídate de la silenciosa en el desierto
de la viajera con el vaso vacío
y de la sombra de su sombra
4
Ahora bien:
Quién dejará de hundir su mano en busca
del tributo para la pequeña olvidada. El frío
pagará. Pagará el viento. La lluvia pagará.
Pagará el trueno.
5
por un minuto de vida breve
única de ojos abiertos
por un minuto de ver
en el cerebro flores pequeñas
danzando como palabras en la boca de un mudo
6
ella se desnuda en el paraíso
de su memoria
ella desconoce el feroz destino
de sus visiones
ella tiene miedo de no saber nombrar
lo que no existe
7
Salta con la camisa en llamas
de estrella a estrella,
de sombra en sombra.
Muere de muerte lejana
la que ama al viento.
8
Memoria iluminada, galería donde vaga
la sombra de lo que espero. No es verdad
que vendrá. No es verdad que no vendrá.
Alejandra P.
domingo, 18 de mayo de 2014
Cartas al rey de la Cabina
Quiero regresar
sólo para lo imprevisto,
para lo que deba nacer de tus manos y las mías.
Para nada que ya haya sido escrito o dibujado.
Ni en tu alma, ni en la mía.
miércoles, 9 de abril de 2014
Irse
Me voy,
me voy de este lugar
me voy de este recuerdo,
de esta soledad.
Me voy de este pensarte,
de este final tan abierto
tan tuyo y poco mío
me voy sin desearlo y deseándote,
de estas ganas, me voy.
Me voy,
no me dejes volver.
Mr
me voy de este lugar
me voy de este recuerdo,
de esta soledad.
Me voy de este pensarte,
de este final tan abierto
tan tuyo y poco mío
me voy sin desearlo y deseándote,
de estas ganas, me voy.
Me voy,
no me dejes volver.
Mr
lunes, 24 de marzo de 2014
Espera
Esperaba,
esperaba
y todavía
y siempre
esperando,
esperando
con todas las arterias,
con el sacro,
el cansancio,
la esperanza,
la médula;
distendido,
exaltado,
apurando la espera,
por vocación,
por vicio,
sin desmayo,
ni tregua.
Para qué extenuarme en alumbrar recuerdos
que son pura ceniza?
Por muy lejos que mire:
la espera es ya conmigo,
y yo estoy con la espera...
escuchando sus ecos,
asomado al paisaje de sus falsas ventanas,
descendiendo sus huecas escaleras de herrumbre,
ante sus chimeneas,
sus muros desolados,
sus rítmicas goteras,
esperando,
esperando,
entregando a esa espera
interminable,
absurda,
voraz,
desesperada.
Sólo yo...
Sí!
yo sólo
sé hasta dónde he esperado,
qué ráfagas de espera arrasaron mis nervios;
con qué ardor,
y qué fiebre
esperé
esperaba,
cada vez con más ansias
de esperar y de espera.
Ah! el hartazgo y el hambre de seguir esperando,
de no apartar un gesto de esa espera insaciable,
de vivirla en mis venas,
y respirar en ella
la realidad,
el sueño,
el olvido,
el recuerdo;
sin importarme nada,
no saber qué esperaba:
siempre haberlo ignorado!
cada vez más resuelto a prolongar la espera,
y a esperar,
y esperar,
y seguir esperando
con tal de no acercarme
a la aridez inerte,
a la desesperanza
de no esperar ya nada;
de no poder, siquiera,
continuar esperando.
O.G.
esperaba
y todavía
y siempre
esperando,
esperando
con todas las arterias,
con el sacro,
el cansancio,
la esperanza,
la médula;
distendido,
exaltado,
apurando la espera,
por vocación,
por vicio,
sin desmayo,
ni tregua.
Para qué extenuarme en alumbrar recuerdos
que son pura ceniza?
Por muy lejos que mire:
la espera es ya conmigo,
y yo estoy con la espera...
escuchando sus ecos,
asomado al paisaje de sus falsas ventanas,
descendiendo sus huecas escaleras de herrumbre,
ante sus chimeneas,
sus muros desolados,
sus rítmicas goteras,
esperando,
esperando,
entregando a esa espera
interminable,
absurda,
voraz,
desesperada.
Sólo yo...
Sí!
yo sólo
sé hasta dónde he esperado,
qué ráfagas de espera arrasaron mis nervios;
con qué ardor,
y qué fiebre
esperé
esperaba,
cada vez con más ansias
de esperar y de espera.
Ah! el hartazgo y el hambre de seguir esperando,
de no apartar un gesto de esa espera insaciable,
de vivirla en mis venas,
y respirar en ella
la realidad,
el sueño,
el olvido,
el recuerdo;
sin importarme nada,
no saber qué esperaba:
siempre haberlo ignorado!
cada vez más resuelto a prolongar la espera,
y a esperar,
y esperar,
y seguir esperando
con tal de no acercarme
a la aridez inerte,
a la desesperanza
de no esperar ya nada;
de no poder, siquiera,
continuar esperando.
O.G.
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