Algo quedó pendiente aquella vez, algo que no se explica con palabras sigo sobre la idea del destino con las mil y una noches no termino Esto de traducir nunca paga bien, pero me río... Estoy hablando solo como antes ¿que fue de tus hermanas, de tu madre? estoy un poco loco, excúsame, por agobiarte
miércoles, 24 de abril de 2013
Voy a dejar de cantar en cuanto vos te vayas
voy a terminar con esta frase sin final que se volvió tan larga
ya sé, que todo lo que toco se hace agua, otra vez
tengo que dejarte de querer, mañana
y no quiero pensar que todo es el efecto y su causa
voy a recordar que hay cosas que suceden por azar
Creo haber estado justo acá en este lugar hace no tanto tiempo
simple deja vu un recuerdo más una señal que se ha llevado el viento
ya sé, yo sé contar un trebol con tres hojas, ¿quién no?
Tengo que dejarte de querer, mañana
y no quiero pensar que todo es el efecto y su causa
voy a recordar que hay cosas que suceden por azar
Tengo que dejarte de querer, tengo que dejarte de querer...
Algo se detuvo en punto muerto
y fue tan grande ese silencio, fue tan grande el desamor
restos de un navío que encallaba,
yo te quise, yo te amaba, no sé bien lo que pasó
cuando los jazmines no perfuman, cuando sólo vemos bruma,
cuando el cuento terminó
todo nos parece intrascendente,
no es cuestión de edad o suerte, de esto se trata el amor
Tengo que correr, tienes que correr, a toda velocidad..
Veo tus pupilas descubriendo algún chagall en el invierno, creo del 83'
yo estoy a tu lado revolviendo, ordenando libros viejos, que leí pero olvidé
besos de tu madre en el teléfono, y la lluvia es un espejo que me ayuda a verte bien
oigo tu sonrisa que ilumina, el estudio y la cocina entre las copas y el café
Tengo que correr, tienes que correr, a toda velocidad
Sabe amargo el licor de las cosas queridas
se acabó lo mejor, ¿quién nos quita esta herida?
tu me pierdes a mi, yo te doy por perdida
es la hora de huir, la despedida
la despedida
La luz de su cuarto me habla de él cuando no está, me acompaña cuando
tengo miedo, y siempre tengo miedo porque soy valiente; oye su
paso sobre los mosaicos de la entrada va a su encuentro cuando abre
la puerta lentamente cuando lo espero, y siempre lo espero; lo
mismo es para la luz eléctrica que para la luz del sol, lo mismo para
el sol que la luna o la estrella. Un tapiz forma la luz complicada
es la vida y siempre la vida. Si me quedara ciega la vería con mis
patas o tal vez con mi frente cuando llega. El tapiz no lo forma
la luz sino su llegada, el sonido que cambia de oscuro en claro.
El tablero de la luz tiene varias llaves pero una gobierna el resto:
se llama la llave maestra. Del mismo modo el tablero de mi luz
tiene una sola llave que gobierna las otras la llave que está en sus
manos. Apagaría todas las luces si quisiera pero yo cierro los
ojos para no ver la oscuridad que podría ser luz para no herirlo. Silvina Ocampo
lunes, 1 de abril de 2013
Siempre vuelvo a tu carta. Me gusta encontrarte ahi, encontrarme y reconocerme así. Seguro ya ni sabes que decía la carta esa, o de qué carta te hablo. Hay cosas que me hacen acordar a vos, y generalmente son cosas que me gustan mucho, esta es una, y sos vos. Ahora vuelvo a leer tu carta, por ejemplo, y quiero escuchar "cartas al rey de la cabina" (¿te lo mostré alguna vez? ¿lo viste? es hermoso) tan esa carta en otro momento, tan otro momento pero más cerca, tan gustoso para mi, tan cerca pero tan lejos como ahora, y cerca cuando empiezo a escuchar la voz del que lo lee y el que lo canta, y escuchar tu voz mientras leo tu carta. No sé, se me dio por extrañarte, te escribo acá tal vez porque sé que es más fácil que algún día te llegue, y porque -debo confesar- es bastante estético y me gusta. Tal vez también porque es algo más mío que algo que te estoy dando, o una parte que es parte de mi pero que ya es parte tuya, en fin, te extraño. Te extrañaba acá también, quiero que vuelvas, que hablemos, que nos escuchemos, que nos aclaremos, que nos demos un abrazo. Quiero eso que muchas veces decimos "que nos queramos", como si dejáramos de querernos de a ratos y volviéramos a armarnos de un nuevo personaje para volver a ser nosotras o viceversa, volver a ser nosotras y dejar al personaje que descanse por un tiempito. ¡Ja! ¡Como si el querer a alguien fuera un traje para días especiales guardado en el ropero! y si fuera un traje, yo con vos lo tendría puesto todos los días.
Te quiero lu, como siempre, y te espero, te re espero.