No sé cómo escribirte, Luna.
Tengo muchas cosas para decir de tu luz pero no sé cómo decirlas.Si, quiero decírtelas aunque sea acá, en mi cuaderno.
Yo creo mucho en las luces ¿sabes? y no es cuestión de iluminación, vos tenías otra luz.
Quiero decir muchas cosas que me pasan ahora pero estaba pensando más puntualmente en eso de los sexos que no es algo en lo que me quiera enfocar pero sí aclarar: para mi esto no tiene nada que ver con vos, y tampoco conmigo. Yo creo que me enamoro de algo, de esa luz que te hablo, de lo sincero, de lo tierno y hermoso. No digo que estoy enamorada, no quiero recaer en la misma discusión en concepto. No, no quiero.
No tiene que ver con eso, eso tiene que ver con ese brillo en tus ojos que se proyecta, con esa voz dulce, esa sonrisa infinitamente tierna, lo simple (¡que es tan complejo!).
La verdad que si no cayéramos en las trampas sociales, culturales, amorosas, como queramos llamarlo, sé que me hubiera enamorado de vos, luna, como uno se enamora del sol (sí, también me enamoré del sol, debo confesarte)
Es demasiado pronto el amor -y rápido- y darle palabras, eso sí es apresurado, tan pronto... pero...
no es apresurado sentir, cuando se siente no hay mucho que se pueda hacer, porque ya se está haciendo, Luna.
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