uno sólo conserva lo que no amarra









.

jueves, 29 de octubre de 2015

Una Carta al rey de la Cabina



Ciega de ausencia de no verte,

ciega al resto de tu hueco en el mundo.

Harta de abrazar calaveras de tu presencia

siento el aire que alimenta mis pulmones,

respiro al imaginar que volvería a tenerte


enfrente mío, doblando tu ropa y los jazmines,


apoyando los azahares de tu frente.


Aunque falten siglos para tanto verano,


y hoy sólo tenga para ofrecerte


un otoño lleno de hojas que se retiran


regalando su turno a lo inventado.


Quiero regresar


sólo para lo imprevisto,


para lo que deba nacer de tus manos y las mías.


Para nada que ya haya sido escrito o dibujado.


Ni en tu alma, ni en la mía.


Paloma

No hay comentarios:

Publicar un comentario